Mazarrón es una tierra donde contrastan las montañas, las tierras de cultivo y el mar. El municipio tiene dos núcleos importantes: el puerto y la capitalidad del municipio, Mazarrón.
El término municipal está rodeado de montañas elevadas, lo que impide a los vientos del norte penetrar fuertemente en la zona, que disfruta de una temperatura media anual de 18 grados centígrados. Leiva, la pedanía más dispersa del municipio, cuenta con el Coto Fortuna, una importante reserva forestal. Morata o Cañada del Gallego descubren preciosas vistas en otras zonas del municipio
El Municipio tiene dos núcleos importantes: el puerto y la capitalidad del municipio, Mazarrón, a cinco kilómetros de la costa. Cuenta con pedanías tan interesantes como Ifre-Cañada de Gallego, una zona situada junto a la costa, futuro turístico de este municipio.

La Majada, la pedanía más verde, con grandes plantaciones de naranjos y limoneros y con dos importantes reservas forestales, las Crisolejas y los Alamicos.

Las Moreras, a la que pertenece la mayor parte turística urbanizada, Bahía, Playa Grande, Bolnuevo y Playa Sol 2 y 7.

Las Balsicas en la zona sureste del municipio y que acoge a lugares de futuro turístico inmediato.

Los Lorentes, Alamillo, El Mojón, etc. Ifre-Cazadores, zona agrícola donde se experimenta la desalinización del agua de los pozos para su utilización en el regadío. Gañuelas, la más fría de la zona con algunas plantaciones de agrios de variada agricultura. Algarrobo, zona de desarrollo industrial y de explotación de yeso. Leiva, la pedanía más dispersa del municipio, cuenta en su jurisdicción con el coto Fortuna, reserva forestal importante.

Los Rincones, pedanía dedicada a la agricultura, especialmente bajo invernadero. El Mingrano, límite del municipio de Mazarrón con Cartagena y Fuente Alamo, zona árida y de agricultura de montaña. Cañadas de Romero, dedicada a la agricultura, cultivo de melón, pimiento para pimentón, almendro, ... El Saladillo, sus vecinos se dedican a la agricultura, pequeña urbanización rústica con un gran proyecto de construcción de una macrourbanización con hotel con aguas termales, ya que en esta zona hay un nacimiento de aguas sulfurosas. Sierra, la pedanía más despoblada de las trece que conforman el municipio de Mazarrón donde montes repoblados son su principal riqueza.


Mazarrón es una villa tierra adentro con una fuerte vocación marinera, que la llevó a mirarse en el Mediterráneo a través del Puerto, formando así, los dos pueblos, un solo municipio, un solo corazón para compartir la historia y el destino...
El municipio de Mazarrón forma parte de una comarca variopinta con el contraste de las tierras de cultivo y las montañas.

La falta de agua para la agricultura y la salinidad en la poca agua que se obtiene, ha hecho que la aridez se adueñe del municipio, en algunos valles y zonas de montaña, la presencia de pinos y vegetación hace que estos retengan la humedad producida por las brumas marinas y se conserven algunas zonas verdes. Aunque desde siempre el municipio de Mazarrón ha sido descrito como seco y lleno de chumberas, el escritor árabe Ibn Alyasa, describía sin embargo, abundantes riachuelos de agua fresca en toda esta zona de la comarca del Guadalentín donde él nació.

Mazarrón cuenta con el paisaje protegido de la Sierra de las Moreras que ocupa un espacio de 1.800 hectáreas, destaca la belleza muda de su paisaje, sin adornos, bajo un clima mediterráneo subárido, con escasas precipitaciones y temperaturas medias, con crestas de montañas muy agudas, con una vegetación adaptada a la sequedad, propia del sureste español, en la que predominan el esparto, el tomillo, el romero, la boja y el palmito.

Mientras en la rambla de las Moreras se concentra una buena colonia de aves migratorias que incluye patos, garzas, garcetas, ivis, avocetas, agujas, etc.

Entre las aves, en la sierra viven los aguiluchos y en la estepa la perdiz, codorniz, etc. también podemos encontrar en estos anchos parajes al zorro, al conejo o a la liebre.

En algunos puntos del municipio se pueden ver las últimas colonias de tortuga mora que se encuentra en peligro de extinción.

En los barrancos y ramblas, la palmera pone una nota de verdor casi africano.